Bosque Piedra Libre

 

Nuestras raíces ya están plantadas

 

Lo logramos. Llegamos (y de hecho lo sobrepasamos) a los 1000 árboles que comenzamos a recolectar entre nuestros lectores ya hace casi dos años, y el 25 de febrero del 2014 celebramos la inauguración oficial de nuestro Bosque Piedra Libre, en el bosque Yatir, en el sur del país.

 

 

Fue un acto en el que contamos con la presencia del Señor Embajador de Argentina Carlos García, el Agregado Cultural de la Embajada Argentina, Sr. Manrique Altavista, el señor Hernán Feldman, miembro del Directorio de KKL, el señor Ariel Goldgewicht, Director del Departamento Latinoamericano de KKL, la Srta. Alejandra Kaden y la Sra. Dalit Cohen, del Departamento para America Latina de KKL, el Dr. León Amiras y el Sr. Victor Vaisman, Co-Presidentes de la Olei Central, integrantes de la oficina latina de la Municipalidad de Naharía, Presidentes de diferentes filiales de la Olei, el Sr. Andy Faur, anunciantes, suscriptores y junto a ellos dos micros con amigos y lectores que llegaron a acompañarnos en este momento icónico para nuestra vida como medio de comunicación de todos los latinoamericanos.

 

 

Fueron las donaciones de cerca de 400 personas de todas partes del país y del mundo, quienes hicieron realidad esta iniciativa, que respondieron de una forma increíble a nuestro llamado a celebrar el aniversario número 10 de nuestra revista.

 

 

Nos acompañaron amigos de siempre y para siempre de todas partes del país. Desde Naharía, con un detalle de organización admirable y que lo agradecemos de todo corazón, así como personas de Karmiel, Acco, Krayot, Jerusalem, Kfar Saba, Raanana, Beer Sheva, etc, que pararon sus agendas y vinieron a celebrar con nostros. Eramos cerca de 80 personas celebrando este momento especial como latinoamericanos en Israel. Esta culminación exitosa de un proyecto que nos afianza como el medio de comunicación que más cercanía y construcción comunitaria latina ha logrado en Israel y que ha sabido crecerlo y fortalecerlo durante estos 10 años.

 

 

Les damos las gracias a todos, de corazón y total satisfacción, por haber sido, y ser parte real (con raíces literalmente hablando), de nuestra revista, y a partir de ahora, del país que nos ha acogido.