La melodía interminable

14.9.2013

Por  Adriana Cooper

Nota publicada en PL62 - Septiembre/Octubre

 

Un sábado de mañana, un poco antes del mediodía, oí la canción oficial de la Feria de las Flores, un evento que se realiza cada año en Medellín. La música venía de un lugar al aire libre cercano a mi casa. Aunque aún me siento rara sin “escuchar” el silencio de las calles en pleno Shabat en Jerusalén, me alegró pensar que la fiesta haría feliz a más de uno. Lo que no imaginé es que la canción aquella sonaría una y otra vez por cinco horas consecutivas. No tuve muy claro desde dónde se emitía. Luego supe que desde una de las tarimas donde se celebraba la feria anual. En un momento de consternación le pregunté al portero del edificio si ese comportamiento le parecía normal. Y es que yo no recuerdo haber vivido algo así en otro sitio, en otra ciudad del mundo. El desespero por no escuchar el mismo ritmo llegó hasta el punto de querer oír un reggaetón, cualquier cosa que me alejara de la melodía interminable. A pesar de esto, temo confesar algo: disfruté un detalle del incidente. Esa capacidad del trópico de sorprendernos permanentemente, de tener aún situaciones que son políticamente incorrectas pero que son esto: pura vida. 

 

Please reload

banner_OLIM_TLV_ESPAÑOL_NEW.gif
banner muni KS adultos en movimiento.gif
banner leon amiras.gif
Notas recientes

Pan dulce de Guille (Receta de mi madre y abuela)

December 5, 2018

1/10
Please reload

Notas publicadas

October 28, 2019

October 24, 2019

August 20, 2019

August 17, 2019

August 11, 2019

August 6, 2019

July 22, 2019

Please reload

Búsqueda por sección