Ciudad que ladra no muerde

Piedra Libre salió a recorrer las calles de Tel Aviv para mostrar su fascinación por los perros y capturar escenas de la vida de estos peculiares habitantes.

 

 

Hay muchas cosas que saltan a la vista cuando uno camina por Tel Aviv: que es una ciudad moderna, cosmopolita, cultural, con mucha vida nocturna, con unas playas soñadas, con barrios bohemios, parques, llena de restaurantes y barcitos, con lugares históricos y muchos perros. Tantos, que sólo hay que esperar unos instantes para que alguno, saltando y moviendo la cola, aparezca e intente saludarte.  

 

Si bien desde hace varios años las guías de turismo advierten sobre la alta presencia de gatos en la ciudad, sobre cómo fueron introducidos y que ahora muchos vecinos los alimentan, a diferencia de sus compañeros felinos, a los perros no los encontrás comiendo en la vereda o dormidos sobre un auto; no, ellos están en bares, cafés, supermercados, negocios y hasta en el transporte público.

 

Así, el paisaje citadino está plagado de pequeños contenedores para agua, cajitas con bolsas para recoger las necesidades, y pet shops con ropa y disfraces para las diferentes razas. También cuenta con 70 parques y cuatro playas para visitar con los mejores amigos del hombre. Por esto es que no sorprende que numerosas encuestas afirmen que, al menos entre 2016 y 2017, Tel Aviv era la ciudad con más perros per cápita, con una proporción de un perro cada 17 habitantes. Por lo tanto, tampoco resulta difícil de creer que se haya creado Kelaviv (conjunción entre kelev, “perro” en hebreo, y Tel Aviv), uno de los lugares más divertidos para estas mascotas, el festival de perros más grande.

 

Ya en marzo, con el frío que se aleja, es cada vez más fácil presenciar esos momentos que los residentes de la agitada ciudad se toman para compartir con sus mejores amigos. Puede sorprender ver que en medio del día alguien tenga el tiempo para sentarse en un café o ir hasta la playa, pero esto ya es parte de la rutina misma, y se transforma en una escena cotidiana. Éstas son algunas de las que pudimos presenciar:

 

 

 

Yuval, Inbal y Miko

Relajado junto a Inbal en la mañana de Purim, Yuval cuenta que adoptó a Miko hace un año, cuando ya tenía 7 y medio. Aclara que parece joven, pero no lo es tanto. No sabe exactamente la raza, pero cree que tiene algún porcentaje de Border Collie. ¿La cosa más extravagante que hizo con él? Se ríe y dice que probablemente disfrazarse. “No creo que pueda superar esto de la familia de superhéroes”.  

 

Inbal, Yuval y Miko.

 

 

Daniel y Peace

Luego de enseñarle algunos trucos, Daniel muestra el dije que Peace tiene en su collar y que explica su nombre: un símbolo de la paz. Ahora ya tiene 3 años, pero lo rescató cuando tenía dos meses, un día que lo encontró en la lluvia. Es una mezcla entre algún tipo de Ovejero, y no está seguro de si Golden Retriever. Lo lleva bastante seguido a la playa, normalmente en el colectivo. También cuenta que una vez fue con él a una entrevista de trabajo, para que le de confianza en sí mismo, y aunque finalmente no consiguió ese puesto, al menos en la entrevista, le fue bien.

 

Daniel y Peace.

 

 

Rotem, Petel y Chilli

La playa es uno de los lugares predilectos para pasear con los compañeros caninos. Así, Rotem descansa al sol mientras juega con Petel, una Yorkshire algo tímida, y Chilli, el King Charles Cavalier que, a diferencia de su hermana, ladra y mueve la cola a todos los que pasan cerca. “¡¿De verdad soy tan común?! No sé si hago algo muy extravagante con ellos. Cuando viajo con mi familia y hacemos caminatas o excursiones por el estilo, los pongo en un bolso abierto y ellos se quedan ahí todo el camino. También los llevo a andar en bicicleta, en la canasta que tiene.”

 

Rotem, Chilli y Petel.

 

 

Shahaf y Che

“El nombre de mi perro es Che, como Che Guevara” dice casualmente Shahaf mientras toma café y acaricia a su Pointer. No cree que haga cosas muy extravagantes, sino que simplemente lo acompaña en su vida cotidiana. Lo piensa un poco mejor y acota “aunque a veces lo llevo conmigo en la bicicleta eléctrica”.  

 

 Shahaf y Che.

 

 

Pero, ¿de dónde viene esta fascinación? Algunos creen que se debe a la soledad que implica la vida moderna. El perro es un gran compañero para los jóvenes que viven solos. También hay quienes dicen que este fenómeno está en directa correlación con la tendencia mundial -a la que Tel Aviv adhiere fuertemente- de preocuparse cada vez más por los derechos de los animales. Sea por el motivo que sea, cada vez hay más familias que disfrutan de tener un integrante canino.

 

Secciones:

Please reload

banner_OLIM_TLV_ESPAÑOL_NEW.gif
banner muni KS adultos en movimiento.gif
banner leon amiras.gif
Notas recientes

Pan dulce de Guille (Receta de mi madre y abuela)

December 5, 2018

1/10
Please reload

Notas publicadas

November 16, 2019

October 28, 2019

October 24, 2019

August 20, 2019

August 17, 2019

August 11, 2019

August 6, 2019

Please reload

Búsqueda por sección