Niños y familias necesitadas en Israel. Elegir ayudar a los demás como una forma de vida.

Yad Ezra Ve Shulamit es una organización sin fines de lucro que reúne a un grupo de gente, que trabaja de sol a sol, para ayudar a personas en situación de calle.

Los camiones viajan a lo largo y ancho de Israel llevando toneladas de alimentos hacia los depósitos situados en Jerusalem, Tzfat y Elifelet.  Luego de una minuciosa clasificación por medio de los voluntarios, los días jueves, además de los camiones, ellos mismos cargan sus autos con las canastas o bolsas preparadas con comida y llevan a diferentes ciudades o comienzan a arribar las familias carenciadas, a las cuales se les entrega lo necesario para cada una de ellas. Esta organización cuenta con 20 voluntarios fijos, que vienen tres veces a la semana, los días martes, miércoles y jueves y trabajan entre 6 a 8 horas.

 

Voluntarios en acción. Trabajando para los más necesitados.

 

 

Esta ONG, presidida por el Rabino Aryeh Lurie, fundador y director no tiene banderas políticas ni religiosas. "Ayudamos a quien lo necesite sin importar su afiliación religiosa, etnia, edad y lugar de residencia". Como niño recuerda haber crecido en un hogar de apremio y privaciones: "La mayoría de las familias a nuestro alrededor se enfrentaban con problemas de diaria supervivencia. Recuerdo lo que sucedía en los shabatot. El primer plato que mi madre servía, se lo entregaba a un vecino, una persona solitaria y que no tenía dinero. La preocupación por todos los necesitados que mis padres me inculcaron me acompaña en toda mi trayectoria". Por eso el nombre de la amutá, Yad Ezra Ve Shulamit que son los nombres de sus padres el Rab Ezra y la rabanit Shulamit, quienes siguen siendo la inspiración diaria de esta organización.

 

(de izq. a dcha.) un voluntario junto al Rabino Aryeh Lurie, fundador y director de la amutá.

 

 

Desde hace más de treinta años, Yad Ezra Ve Shulamit ayuda a los niños y familias más necesitadas de Israel entregando en la actualidad canastas de comida a 4200 familias en situación de pobreza. Y en las fiestas, este año, nos cuentan que se van a repartir 35 mil.

 

 

Un recorrido por el galpón en Jerusalem

Vito Magenheim, un argentino de Almagro, más precisamente de Sarmiento y Salguero, de 55 años, quien hizo aliá hace 30 años me recibió en la entrada del Shuk Sitonai de Ierushalaim para llevarme en su coche hasta uno de los galpones de Yad Ezra ve Shulamit. Allí nos estaba esperando el gerente, Eli Jafif de 33 años, también argentino, quien hizo aliá hace 22 años y hace 12 que trabaja en esta ONG.

 

Eli Jafif de 33 años, gerente de la ONG, en la entrada del depósito en Jerusalem.

 

 

Antes de comenzar el recorrido, en la puerta del galpón se veían los autos cargados hasta el tope con bolsas de comidas, cajas y canastos para ser repartidos por los voluntarios que, día a día, se dedican de lleno a cargar sus coches para acercarle el pan a los más necesitados.

Enseguida se ofrecieron a posar para que les saque fotos y orgullosos de su labor, mientras me abrían el baúl y las puertas para que viera todo lo que tenían, me comentaron que "poder ayudar al más necesitado y dar mi tiempo para colaborar con esta amutá hace que todas las noches me acueste con una sonrisa".

 

En el galpón del shuk Sitonai, en Jerusalem, los voluntarios cargando los autos para salir a repartir.

 

 

Fueron tantas las preguntas que me surgían, que ni bien pasamos la puerta, mientras mis ojos no paraban de observar para todos lados, prendí el grabador y comencé con la entrevista.

 

Vito Magenheim, del departamento Latinoamericano, mostrando cada rincón del depósito.

 

 

Eli, ¿Cómo empezaste a trabajar en este lugar?

Hice aliá en el año 96 desde la Argentina. Luego volví a Buenos Aires y a los 21 años decidí regresar a Israel. Cuando llegué, mi tío le prestaba su coche todos los jueves a esta organización sin fines de lucro, para que lo usen y repartan las bolsas de comida. Y como yo no estaba ocupado, empecé trayendo el auto, luego como voluntario y al final me contrataron como gerente de la ONG. Ya hace 12 años que estoy en Yad Ezra Ve Shulamit.

 

¿Cómo llegan las familias que necesitan ayuda?

Las familias llegan porque nos conocen. Recurren a nosotros. Cuando a una persona le duele una muela va al dentista y cuando una persona necesita comida, acude a Yad Ezra Ve Shulamit.

 

Para la época de los jaguim leí que entregan mayor cantidad de comida.

Así es. Hoy en día, como es demasiada la cantidad de familias que reciben nuestra ayuda y no tenemos logística para poder repartir 35 mil canastas, en algunos casos repartimos vouchers de 200 shekels por familia que nos lo da Rami Levi. Por ese motivo, tenemos una directriz autorizada de parte de rasham amutot (dirección de ONGs israelí).  Está todo muy organizado. Para que te des una idea, tenemos controles cada dos o tres años para ver que esté todo bien, en regla, como corresponde.

Ahora, para Rosh Hashaná ya empezamos a preparar las bolsas con productos como: harina, jugos de uva, aceite, azúcar, pasta seca, atún, humus, y salsa de tomate.

 

Las bolsas preparadas para que las familias reciban su comida antes de Rosh Hashaná.

 

 

¿Cómo hacen para controlar y saber que las familias que reciben la comida realmente la necesitan?

Tenemos una persona encargada de logística que organiza toda la información.

Las familias tienen que llenar un formulario y presentar una serie de requisitos financieros. Con esto controlamos quién realmente cumple los requerimientos para poder recibir esta donación. Se ingresan todos los datos en la computadora y sabemos quiénes son las familias que reciben nuestra ayuda.

 

¿Les ha pasado alguna vez descubrir que alguien que recibía la canasta de comida realmente no la necesitaba?

Poco, pero pasó. Por ejemplo, una persona que tenía dinero, venía con su coche – Honda Civic 0 km – lo estacionaba a dos cuadras y venía a pedir comida. A mí me pareció raro y averigüé. En su momento este hombre necesitó nuestra ayuda y luego por suerte no, pero él se había acostumbrado a pedir comida. Por estos casos comenzó el control de los formularios – hace 3/4 años – Como dije antes, tienen obligación una vez por año de presentar los papeles. El que no lo hace, automáticamente queda fuera del sistema.

 

¿De quién reciben donaciones?

El 95 % son donaciones chicas de grandes personas y no de instituciones.

Por dar un ejemplo, hay tres personas que tienen un supermarket y ellos reciben pan de Berman. Compran 500 jalot cada uno y nos la envían. Además, si venís un jueves te vas a encontrar con 4000 jalot en la puerta del depósito. Todas las familias reciben dos o algunas tres. Los voluntarios las distribuyen por ejemplo en Gilo, según la situación y cantidad de hijos de cada familia.

Hoy en día, el 80 % de la comida que tenemos no la compramos, son todas donaciones. Cuando faltan cosas nos hacemos cargo como, por ejemplo, el año pasado que hizo mucho frio en una época y hubo problemas con las verduras, tuvimos que comprar durante dos meses, para que las familias sigan recibiendo lo que necesitan. Pero normalmente los camiones están todos los días recolectando.

Por otra parte, la empresa Tnuva, cada dos semanas, me trae los productos que le quedan con dos o tres días previos a su vencimiento. Yo los recibo, los pongo en esta heladera gigante y enseguida se reparte ese alimento, en uno de los camiones refrigerados, para que lo puedan consumir sin ningún problema. Ahora estamos comprando un camión más grande que pueda cargar hasta 18 toneladas.

 

 

Además de la ayuda de alimento tienen otros proyectos de ayuda social. ¿Nos podés contar?

Tenemos un Tzaharón que, como está en una zona de religiosos, los chicos se encuentran separados por sexo. Hay dos comedores, uno para chicos de 3 a 7 años y el otro de 8 a 13. Los pequeños son huérfanos o pertenecen a familias problemáticas, muy carenciadas. Llegan a la una, después del colegio y les damos todo lo que está a nuestro alcance: reciben a diario un sabroso almuerzo, los ayudamos a realizar las tareas escolares, les preparamos un sándwich para llevar al colegio al día siguiente, disfrutando además de paseos y excursiones durante el año. Además, brindamos ayuda con psicopedagogas (ripui be izuk). En las vacaciones, durante dos semanas hicimos actividades, los llevamos a los chicos de 4 a 13 años a diferentes lugares, al zoo, etc.

Por otra parte, recién terminamos de repartir 3000 mochilas con todos los útiles que se necesitan. Y en estos inviernos tan fríos hemos distribuido abrigos e incluso llevamos a varias casas artefactos eléctricos para calentar el ambiente.

 

Este año se repartieron 3000 mochilas con todos los útiles que se necesitan para comenzar el año lectivo.

 

 

Con el correr de los años la organización incrementó sus servicios con actividades para adolescentes en riesgo. Estos reciben ayuda en sus estudios como también asesoramiento individual. Tienen espacios de reunión que incluyen juegos didácticos, computadoras, charlas, conferencias y actividades especiales acordes a sus edades.

Además, contamos con el departamento de empleo de Yad Ezra Ve Shulamit, creado en el 2007. Este servicio comunitario permite a necesitados en la zona de Jerusalem retornar al mercado laboral. También provee a las familias asistencia financiera para los gastos extraordinarios como útiles escolares, ropas de invierno, necesidades médicas, terapias varias, y los medios para celebrar los eventos del ciclo de vida con dignidad.

 

 

Volviendo a este proyecto de canastas de comida, veo que toda la gente que está en el galpón es religiosa o usa kipá. ¿Es condición indispensable para poder trabajar o colaborar con ustedes?

Para nada, las puertas están abiertas para todos. Incluso, ayudamos a todos. Las canastas que salen de Elifet, en su mayoría son para familias no religiosas. Hay muchos olim de Rusia. En Carmiel por ejemplo, repartimos 700 canastas y no sé si hay 100 religiosos.

 

 

En un momento dijiste que están repartiendo por semana 4200 canastas. ¿Cómo hacen con el resto de las personas que necesitan?

En estos momentos tenemos 1000 pedidos en lista de espera. Los 1º de enero reviso todo, veo los formularios que mandaron y que esté todo en orden. En cuanto se libere un lugar, que ocurre cuando una familia por suerte ya no necesita de nuestra ayuda, o familias que no presentaron lo que corresponde, dejan vacante un lugar, automáticamente se ingresa uno nuevo.

En muchos casos, ayudamos a reinsertar a los niños en el sistema educativo y a los adultos en lo laboral para que se auto sustenten.
 

¿Por alguna razón en especial el depósito lo tienen en este shuk (mercado)?

Porque es un punto crucial. Primero de todo, los mismos arrendatarios del shuk nos ayudan con el pago. Para que tengas una idea, un depósito en este lugar tiene un costo de 50 mil shékels por mes y nosotros solamente pagamos 7000. Además, como este mercado es mayorista de frutas y verduras, todo lo que les sobra a los vecinos, pero que está en perfecto estado, nos lo dan para poder donarlo. Si estuviéramos en otro lugar, sería más difícil. Aproximadamente recibimos 400 mil shékels de donaciones de los arrendatarios del shuk, de sus propios negocios.