3 años afuera

El 3 de septiembre del 2015 pisé por primera vez suelo israelí. Quiera o no pensarlo, la fecha llega a mí, siempre, como un antes y un después. No puedo no hacer un resumen, un mea culpa o una tesis sobre lo pasado y lo incógnito que me queda por vivir. Si me quedaré por estos lados, si volveré a Argentina, o si me iré a la China. En mi primer aniversario de aliá me encontré escribiendo cartas infinitas a mis otros yo, tratando de organizarme en mi cabeza lo que no podré jamás organizar: pensamientos, recuerdos, fotos, textos, emociones y mi cabeza. Copio y pego el texto así como lo escribí ese día, en lápiz y papel, con todos esos tesoros desparramados sobre la mesa. Gracias por leer:

“El 3 de septiembre del 2015 fue el día en que crucé el charco con dos maletas del tamaño de un cajón cada una y una mochila aferrada a mi espalda como si fuera un paracaídas. Aún no sé muy bien porque me fui, pero las certezas nunca fueron mi fuerte. Hoy se cumple un año de estar "afuera", viendo con mis ingenuos ojos lo que hay más allá de las montañas. Ahora tengo 4 sombreros (indicio de una nueva y obsesiva colección), el termo lleno de stickers, el Indio (mi muñeco compañero de viajes) medio rengo y el pelo más largo. Tengo una maleta llena de tesoros infinitos, recuerdos invaluables y hojas y hojas escritas con todo lo que no puedo captar con mi cámara.

 

Foto: Ivana Traft

 

 

Detrás de la montaña me encontré con un horizonte libre de ella, tan libre e infinito de su monumental ausencia, que logró que mi desarraigo se expandiera sin fronteras. Encontré que las lenguas ya están todas mezcladas, como la música, la comida y la piel. Descubrí que los LATINOS somos todos hermanos y que, al fin y al cabo, por ciencia, creencia, historia o religión, terminamos siendo todos una gran familia. Que el mate será siempre novedad para el "gringo" pero que en una reunión de desconocidos argentinos es símbolo indiscutible de PATRIA. Messi, Maradona y el Papa son las estampitas que representan en el extranjero mi país de pertenencia. Por suerte hay muchos argentinos anónimos desparramados por el mundo que demuestran que somos más que jugadores de fútbol y expertos en religión (con el respeto al deporte nacional y el perdón de Dios).


Aquí "afuera" a mí me hace falta, en muchos momentos y en distintas circunstancias, el calor de mi perra -La Flaca- y del sol de San Juan. Me hace falta la siestita sanjuanina y sus calles dormidas, el otoño, la esquina de Caseros y Córdoba. Noté la silenciosa ausencia de los domingos en la plaza y el andar errante de mi oxidada bicicleta. También descubrí que el peso de las lágrimas depende de la razón por la que lloro y que NO siempre son amargas.

 

Aquí no hablo de amigos y familia porque el que salió alguna vez de su zona segura entiende que a la distancia las verdaderas amistades se solidifican y la sangre tira como si las raíces invisibles que me unen con mis hermanos estuvieran más vivas y conectadas que nunca con el vientre de mi madre. Lo que quiero decir con todo esto, es que la vida es un viaje y que dar vueltas, o darse vueltas, o encontrarle la vuelta, DA VIDA. No importa si es por tu barrio, por tu casa, por tu cabeza, por tu ciudad o por el mundo: SIMPLEMENTE VIVE.”

 

Secciones:

Please reload

banner_OLIM_TLV_ESPAÑOL_NEW.gif
banner muni KS adultos en movimiento.gif
banner leon amiras.gif
Notas recientes

Pan dulce de Guille (Receta de mi madre y abuela)

December 5, 2018

1/10
Please reload

Notas publicadas

November 16, 2019

October 28, 2019

October 24, 2019

August 20, 2019

August 17, 2019

August 11, 2019

August 6, 2019

Please reload

Búsqueda por sección