¿Qué hacer frente a una gran injusticia?

Un documental argentino-israelí

 

Shlomo Slutzky, periodista y realizador documental argentino-israelí decidió investigar y filmar el proceso. Una película documental sobre un caso de la última dictadura militar en Argentina, conectada a su propia familia, Slutzky.

 

 Shlomo Slutzky. Foto: Pablo Katlirevsky (cedida por Shlomo Slutzky)

 

 

El día que me reuní con Shlomo en Tel Aviv era un día lluvioso y frío. Minutos antes había finalizado de ver su película documental “Disculpas por la demora” -que se proyectó en las principales cinematecas de Israel, tuvo su preestreno en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, y se proyectó en salas de cine de la Argentina en el 2018- y quedé sensibilizada. La historia me había impactado. En el documental pude observar el trabajo del director, quien había dedicado mucho tiempo a la averiguación y conexión de datos sobre un caso de la última dictadura militar. Y lo que más me sorprendió es que a su vez uno de los protagonistas fuera un Slutzky, familiar del propio realizador.


 

Contanos brevemente de qué trata “Disculpas por la demora”.

En el año 1977 secuestran a Samuel Leonardo Slutzky, primo hermano de mi padre. Los militares lo torturan y aparentemente muere en el centro de detención clandestino “La Cacha” en La Plata, Provincia de Buenos Aires. Para ese entonces yo me encontraba viviendo en Israel. Hace unos años me entero de esta historia que mi familia -mi querida familia en Argentina- me había ocultado por décadas y siento que algo debo hacer.

Simultáneamente, gracias al dato de una de los miles de inmigrantes latinoamericanos en Kiriat Bialik, descubro que Aníbal Gauto, ex agente civil de inteligencia militar en La Plata y sospechoso de delitos de lesa humanidad en el centro de detención clandestino “La Cacha”, durante la última dictadura argentina, se encontraba viviendo en aquella ciudad del norte de Israel.

De hecho, "Disculpas por la demora" es un intento de pagar la culpa familiar: Acompañando a Mariano Slutzky, hijo de Sami, al juicio sobre los responsables de la muerte de su padre en La Plata. En la persecución de este sospechoso que vive entre nosotros y al inevitable enfrentamiento con la familia Slutzky en la Argentina, que actuaron como la mayoría de los argentinos bajo de terrorismo de Estado: Como humanos, no héroes.

 

Shlomo Slutzky y Mariano Slutzky. Foto: Tomer Slutzky (cedida por Shlomo Slutzky)

 

 

¿Qué quisiste transmitir a tu familia a través del documental?

Lo que intenté durante toda la película es “pagar la culpa familiar”. Los hijos de mi primo Sami, Mariano y Alejandra, vivieron físicamente acontecimientos muy fuertes. Vieron cuando los militares se llevaron a su padre detenido. Luego, gracias a la cooperación de la Amnistía internacional, pudieron radicarse en Holanda junto a la segunda esposa de Sami, Susana.

Poco tiempo después, Susana no pudo cuidarlos más, y los niños vivieron en hogares adoptivos. Esas experiencias, a raíz de la dictadura, marcaron a estos dos hermanos.  

 

Frente a una crisis, a la gente le pasan cosas, como el miedo que se sintió en esa época. El problema es “que pasa después”. Como ocurre acá en la shivá -en hebreo significa “siete”, denominación para el periodo de duelo, donde a veces pasan los 7 días y por una razón u otra uno no puede ir, y al octavo día uno siente vergüenza. Y en vez de llamar, uno prefiere a veces quedar a un lado. Me parece que esto fue lo que ocurrió en la Argentina dentro de la clase media judía, a la cual pertenecía. Lo que no se hizo en su momento por miedo, luego se convirtió en vergüenza. O sea, ¿cómo puede ser que, a mí, Shlomo Slutzky, que me dedico a los derechos humanos, me hayan ocultado durante tantos años que dentro de mi familia había un desaparecido?

 

Shlomo Slutzky y Mariano Slutzky. Foto: Tomer Slutzky (cedida por Shlomo Slutzky)

 


¿Cómo te enteraste de la existencia de Mariano?    

Paradójicamente, ambos somos periodistas y escribimos en el mismo sitio sobre derechos humanos. La gente me comenzó a preguntar si éramos parientes. Y averiguando, me di cuenta de que su padre era primo hermano del mío y pertenece al lado de la familia “oculta”. Algo así como un esqueleto guardado.  Aparte, en el año 2001, 2002, se realizó una comisión de investigación israelí, con representantes de varios ministerios y la agencia judía, para saber qué ocurrió con el antisemitismo en la Argentina durante la última dictadura. Y en la búsqueda se tomó testimonio a Daniel, el hermano de Samuel y tío de Mariano. A partir de eso, comenzó en contacto con Mariano que tiempo después se profundizó en encuentros cara a cara entre nosotros y nuestras familias


 

¿Cada cuánto tiempo hablas con Mariano?

Nos comunicamos por la película. Igualmente, durante el rodaje, Mariano solicitó pausas sin filmar, a veces largas, al igual que su hermana Alejandra, por la sensibilidad de la trama.   


 

¿Cuánto tiempo te llevó realizar esta película hasta llegar al estreno?

El rodaje comenzó con el encuentro con Mariano en Holanda en noviembre 2011. Y el estreno fue en el 2018.

 

Y si alguien me pregunta, ¿lo mando a mi hijo a ser documentalista?

"No, si se piensa vivir solo de este oficio", Shlomo sonríe.

 

Shlomo Slutzky. Foto: Daniel Bbchik (cedida por Shlomo Slutzky)

 

 

¿Qué beneficios tiene realizar una película documental?

Ser realizador documental es bastante diferente al que dirige una película con actores. Si hubiera escrito esta película convocando actores, no hubiese surgido lo mismo. Creo que tener la posibilidad de filmar cosas en el momento que ocurren es completamente diferente que hacer una ficción. No saber exactamente las reacciones o qué tipo de respuesta te darán. Yo paso a ser parte de la escenografía, y en este caso, de los personajes de la película. Y eso no pasa cuando hay grandes cámaras e iluminación que caracterizan a las grandes producciones de ficción, o aún en ciertos documentales en los que se prioriza la estética a la intimidad.


 

¿Qué información relevante no aparece en el documental?

Cuando ocurre el golpe militar, todos los compañeros del pasado militante de Sami se fueron al exterior o se escondieron en alguna ciudad del interior de Argentina. Sólo Sami no se movió, el único miembro llamado por su nombre también: Slutzky, el médico, el único judío y el único que rechazó exiliarse, proclamando que "Este es mi país y no hice nada malo para que tenga que irme".


 

Muchas gracias por tu tiempo

Gracias a vos.

 

PROYECCIONES:

 

- 10  de febrero a las 20:30hs en la Cinemateca de Jerusalem

- 19 de febrero a las 18:00 hs en la Cinemateca de Tel Aviv

 

 

Secciones:

Please reload

banner_OLIM_TLV_ESPAÑOL_NEW.gif
banner muni KS adultos en movimiento.gif
banner leon amiras.gif
Notas recientes

Pan dulce de Guille (Receta de mi madre y abuela)

December 5, 2018

1/10
Please reload

Notas publicadas

October 28, 2019

October 24, 2019

August 20, 2019

August 17, 2019

August 11, 2019

August 6, 2019