top of page
Publicar: Blog2_Post

Publicidad

De Buenos Aires a Karmiel: la historia de una aliá que se transformó en misión de vida

  • Luli Szerman
  • hace 16 horas
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: hace 10 minutos

Hace 37 años, Klaris Slizak llegó a Israel siendo adolescente. Hoy acompaña a nuevas familias de olim en Karmiel, una ciudad del norte que combina comunidad, naturaleza, calidad de vida y un modelo de integración pensado para empezar de nuevo con apoyo real.

Por Luli Szerman – Fotos cedidas por la entrevistada




A los 16 años, Klaris Slizak dejó Buenos Aires para comenzar una nueva vida en Israel. Hoy, después de casi cuatro décadas en el país y 20 años viviendo en Karmiel, acompaña a nuevas familias de olim en uno de los programas de absorción más importantes del norte del país. Su propia experiencia de aliá es la base desde la cual construye cada acompañamiento.

Klaris recuerda que su llegada a Israel estuvo marcada por una mezcla de emoción, desafíos y contención. Haber hecho aliá junto a su familia y dentro de un programa estudiantil grupal fue clave para atravesar la primera etapa de adaptación. El idioma y el desarraigo fueron las principales dificultades, aunque asegura que el apoyo colectivo ayudó a amortiguar el impacto de empezar de nuevo. “Siempre quise hacer aliá”, cuenta, y recuerda su primer día en Israel como un momento imposible de olvidar: “Fue como dar vuelta una enorme página de mi vida y empezar de cero, con una sensación inexplicable de haber llegado a casa”.



Con el tiempo vivió en distintas ciudades del país e incluso experimentó la vida de kibutz, pero siempre sintió una conexión especial con la región de la Galilea. Aunque durante el proceso previo a la aliá a su familia le habían ofrecido instalarse en Karmiel y finalmente eligieron otro destino, ella sentía que, tarde o temprano, terminaría allí. “Cada vez que venía a visitar amigos, algo dentro mío sabía que Karmiel también iba a ser mi lugar”. La decisión definitiva llegó cuando nació su hija y eligió mudarse a la ciudad para formar allí su familia.



Hoy define a Karmiel con una sola palabra: Hogar. Destaca su calidad de vida, la tranquilidad, el entorno verde y ordenado, el sistema educativo y la sensación constante de comunidad. Para Klaris, es una ciudad ideal para criar hijos, donde los chicos todavía pueden moverse con libertad y donde se respira un ambiente familiar. Entre sus lugares favoritos menciona el Parque Shimon Peres, uno de los espacios más representativos de la ciudad.



Hace ya 15 años que trabaja acompañando a nuevos olim. Desde ese rol, asegura que hoy puede devolver todo lo que alguna vez recibió. Su tarea no se limita a cuestiones técnicas o burocráticas: acompaña procesos humanos profundamente sensibles. Ayuda a las familias desde el primer día, orientándolas en cada paso de la adaptación, traduciendo cuando el idioma se vuelve una barrera y ofreciendo también contención emocional frente al desarraigo y los desafíos cotidianos de emigrar.

“El éxito se construye paso a paso”, explica. Por eso, ver a una familia avanzar, superar obstáculos y empezar a construir una nueva vida en Israel le genera una enorme satisfacción. Considera fundamental que cada ole sepa que no está solo y que siempre hay alguien dispuesto a ayudar.

Uno de los aspectos que más destaca del programa actual de absorción en Karmiel es el enfoque comunitario. A diferencia de otros programas tradicionales de aliá, este incluye beneficios económicos adicionales, actividades grupales, talleres y paseos especialmente diseñados para generar redes de apoyo entre quienes llegan al país. Según explica Klaris, hacer aliá dentro de una comunidad cambia completamente la experiencia: permite compartir emociones, desafíos y logros con personas que atraviesan exactamente el mismo proceso.



Las familias que llegan a la ciudad son recibidas en el Centro de Absorción y cada una recibe un departamento equipado para vivir durante los primeros seis meses. Además del acompañamiento personalizado, la comunidad latina de Karmiel cuenta con organizaciones activas que ofrecen actividades culturales y recreativas en español.

En el plano laboral, el programa también brinda apoyo concreto y personalizado. Se ayuda a los nuevos inmigrantes a redactar currículums y buscar empleo de acuerdo con las capacidades y profesiones de cada persona. A esto se suman beneficios económicos específicos que facilitan especialmente los primeros meses y el momento de alquilar una vivienda propia en la ciudad.

Para Klaris, una de las mayores ventajas del norte de Israel frente al centro del país es el equilibrio entre naturaleza y calidad de vida. “El norte tiene naturaleza infinita y un ritmo de vida mucho más relajado”, resume. También destaca que el costo de vida y de vivienda en Karmiel es significativamente más accesible que en el centro del país, sin resignar servicios, conectividad ni oportunidades.

El programa está dirigido a personas de hasta 65 años, con prioridad para familias jóvenes con hijos que busquen no solo llegar a Israel, sino establecerse de manera permanente en la ciudad. Las familias pueden esperar una vida tranquila y segura, rodeada de naturaleza, con actividades extracurriculares, movimientos juveniles, parques, espacios recreativos, granja agrícola, mini zoológico y una amplia agenda de eventos municipales gratuitos.



Klaris resume el espíritu del proyecto como “un programa de aliá comunitaria en el corazón de la Galilea, diseñado para disfrutar de una integración social con apoyo y acompañamiento, en una ciudad con buena calidad de vida, una rica vida cultural y diversas oportunidades de empleo”.

El programa tiene cupos limitados y estará vigente hasta agosto de 2026. Quienes decidan no aplicar ahora perderán los beneficios adicionales específicos que ofrece esta iniciativa, aunque, como aclara Klaris, “en Karmiel nuestros olim siempre son muy bienvenidos”.

Para quienes sienten miedo de dar el paso, su mensaje es claro y directo: “El miedo siempre los va a estancar en el mismo lugar. Así que, con miedo y todo, hay que darlo”.



Quienes quieran iniciar el proceso pueden abrir su carpeta de aliá a través de la Agencia Judía o comunicarse con el Global Center. También pueden contactarse directamente con Klaris Slizak a través del correo: Klaris_s@karmiel.muni.il



Comentarios


bottom of page