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  • Luli Szerman y Romina Gluck

Una travesía con amor... Bat / Bar Mitzva para jóvenes con “capacidades especiales” en Israel

Actualizado: 9 ago 2023


Foto: Piedra Libre
Foto: Piedra Libre

Cuando nuestros hijos se acercan a sus 12 o 13 años sentimos la ilusión de saber que falta poco para el tan ansiado momento en que asumen su responsabilidad en la práctica del judaismo. Pero cuando estos preadolescentes tienen necesidades educativas especiales para realizarlo, surge en la familia la amarga sensación de “no poder hacer el sueño realidad”. Pero desde hace casi 30 años está el programa Bar y Bat Mitzva de jóvenes con necesidades especiales del Movimiento Conservador que ya lleva realizados más de 4 mil Bnei Mitzvá en Israel. Estuvimos con Marianella Kreiman, coordinadora del proyecto desde hace 15 años y esto fue lo que nos contó…



¿En qué consiste el programa?

Durante cuatro meses, una morá enseña -entre otros contenidos- acerca de las mitzvot, símbolos de la sinagoga, brajot y por supuesto, todo lo concerniente a la ceremonia de Bar y Bat Mitzva. Este programa fue creado por dos especialistas en el área, la Dra. Gila Vogel y Susie Dvoskin (Z”L). Comenzaron en un sólo colegio y en la actualidad trabajamos en 30 instituciones de educación diferencial; desde Naharía hasta Beer Sheva.

Este programa es único en su clase en Israel y en el mundo. La ceremonia la realizan en conjunto los jóvenes de cada colegio, pero cada uno tiene su lugar, de acuerdo a sus habilidades y posibilidades. Si bien es un proyecto del Movimiento Masortí en Israel, es importante destacar que los jóvenes y sus familias que participan provienen de todas las corrientes religiosas en el judaísmo, tanto jilonim (laicos), como ortodoxos, reformistas, conservadores, entre otros.



¿Cómo aprenden estos jóvenes?

Los profesores del programa asisten a los colegios de educación diferencial una vez por semana y los estudiantes aprenden de acuerdo con sus propias habilidades. Las lecciones se llevan a cabo utilizando metodología adaptada a las necesidades educativas de cada joven. Es una clase más bien interactiva en la que la creatividad, el juego y la música son primordiales.

Utilizamos la tecnología como asistencia -especialmente el iPad para participantes que tienen dificultades para comunicarse verbalmente, para facilitar su plena intervención.


Fotos: Piedra Libre



Nos gustaría que nos brindes detalles del Programa…

Es importante aclarar que a principio de año realizamos una reunión donde les presentamos el proyecto a los padres interesados, donde les contamos acerca del contenido del programa, la preparación de la ceremonia y la ceremonia en sí. Los que están interesados en que su hijo/a participe, firman su consentimiento.

El proyecto se lleva a cabo dentro del horario escolar. Son 18 encuentros, en donde la profesora ingresa al colegio, brinda la clase de 45 minutos, una vez por semana y es importante aclarar que siempre está presente una acompañante del colegio (melavá). Son encuentros muy vivenciales y sistemáticos. Trabajamos con música, juegos, canciones, muy entretenidas. A los chicos les encanta y esperan ese día con entusiasmo.


Uno de los alumnos del programa, Guy Brilant del Colegio Szold en Kfar Saba. Foto: cedida por la entrevistada
Uno de los alumnos del programa, Guy Brilant del Colegio Szold en Kfar Saba. Foto: cedida por la entrevistada

¿En qué consiste la ceremonia?

Es una Tefila Matinal (Tfilat Shajarit) los lunes, jueves o Rosh Jodesh, días en lo que se lee la Torá en una de las Sinagogas del Movimiento Conservador.

La familia se sienta toda junta durante el rezo, que se sigue del Sidur que hemos creado especialmente para los jóvenes del programa. Aunque la ceremonia es grupal, cada uno tiene su participación. Los Bnei Mitzvá se colocan el Talit, los Tefilin, son parte de las oraciones (Tefilot) y hacen aliá (suben) a la Torá. Los padres también son parte ya que asumen roles como abrir el aron hakodesh, pasear con la Torá, levantarla y mostrar la Parashá que se acaba de leer (Hagbaa), vestir la Torá (Glila) o bien bendecir a los homenajeados. La Ceremonia es muy emotiva. Casi al final de ella, se coloca un Talit grande como Jupá sobre la familia (los padres y los jóvenes debajo de él). El Rabino los bendice, se tiran dulces y se baila.

A las ceremonias vienen padres, familiares y compañeros del colegio.

La ceremonia dura de 45 minutos a una hora máximo y al finalizar, la directora del colegio dice una bendición, los chicos obtienen un certificado (teudá), el sidur, el talit y la kipá que les regalamos en las primeras clases, para que ellos se empiecen a familiarizar, sientan una pertenencia, incluso algunos decoran las kipot.

En muchos casos, las brajot (bendiciones) personales se realizan a través de lujot tikshoret (pizarras de comunicación) y otras, un familiar o la docente graba por ellos lo que quieren decir. En esos casos, los chicos pueden expresarse a través de cartisim (fichas, tarjetas) en donde pueden señalar y luego se transmite.


Foto: Piedra Libre
Foto: Piedra Libre

¿En qué fechas se realizan las ceremonias?

Empezamos después de Pesaj hasta junio, todos los lunes y jueves hay ceremonias en las diferentes Sinagogas Conservadoras a lo largo del país. Estas Ceremonias son dirigidas por Rabinos del Movimiento Conservador en forma voluntaria.



Nos gustaría que nos cuentes sobre vos…

Tengo 51 años, nací en Barranquilla (Colombia) ya que mi padre estuvo allí como rabino durante dos años. Pero viví siempre en Chile, hasta que hice aliá con mi marido y mis dos hijas.

Llegamos a Israel en el 2008. En ese momento mis niñas tenían 3 y medio y la grande 8 y consideramos que era el mejor momento para hacer aliá. Ya conocíamos el país, habíamos estado en el ‘97 cuando gané una beca de la Universidad Hebrea para estudiar.

Estudié educación diferencial en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación de Chile. Siempre me gustó ayudar a los otros, desde muy pequeña.

Allí me voluntaricé en cosas pequeñas y me contrataron en un colegio americano para que diera clases de religión judía, desde primer grado hasta el último del secundario, por 12 años.



¿Cómo comenzaste en este proyecto?

Cuando llegué a Israel no sabía muy bien que iba hacer de mi vida ya que en Chile trabajaba en diferentes keilot del movimiento conservador, dando clases de Talmud para Bar Mitzva, preparando a los chicos para su Bar/Bat Mitzva. Aquí tengo una amiga que es rabina, que me conocía de Chile y me presentó a la Coordinadora de este programa ya que según ella “este proyecto era para mí, la mezcla perfecta de educación diferencial y bar mitzva”.

Tuve la entrevista aquí mismo, en la Kehila Hod Ve Hadar, en Kfar Saba. Yo era olá jadashá (nueva inmigrante) y estaba nerviosa porque no tenía auto, tenía que ir a buscar a mi hija a la colonia (kaitaná), no había Waze. Llegué a la cita y la coordinadora zonal, con el correr de los minutos, me preguntó cómo me iba arreglar si no tenía buen hebreo. En ese momento me quedé helada, pero le respondí rápidamente que no se preocupara, que yo me iba arreglar. Debo confesar que las primeras clases las dí de memoria, porque si bien llegué con hebreo, mi nivel no era muy alto.


Foto: Cedida por la entrevistada
Foto: Cedida por la entrevistada

¿Quiénes pueden participar del programa?

Todos los chicos que estén dentro de un marco escolar, en un colegio de educación especial, gracias a las llamadas tecnologías de la Información y la comunicación - תקשורת תומכת וחליפית-.


También contamos con material tecnológico para que los jóvenes puedan apretar con la mano o con la cabeza, en el caso que estén imposibilitados de mover sus extremidades. Puede realizar la ceremonia a través de la tecnología de seguimiento de la mirada - מערכות מיקוד מבט-, que son computadoras adaptadas a la mirada de los chicos.

Por ejemplo, el año pasado, dos chicas con parálisis utilizaron este método y realizaron su bat mitzva. Por lo general, ellas se duermen muy seguido, pero al momento de subir a la Torá, estuvieron súper despiertas, pudieron con su mirada dirigir la ceremonia y fue un momento muy emotivo.



¿Cómo trabajan para obtener la concentración de los chicos?

Por medio de los Lujot tikshoret que referí antes. Muchas veces los chicos no pueden hablar, pero sí pueden expresarse de otras maneras, a través de fichas (cartisim), por pictogramas o símbolos y fotografías, donde pueden indicar “sí o no” lo que les gusta o lo que pueden hacer. Para la ceremonia también contamos con la ayuda de los padres o docentes. Creamos la bendición personal (braja ishit) y si el bnei mitzvá no puede leerla, a través de todos estos elementos podemos armar algo que eligió y otra persona la lee y/o la escribe.

Los chicos también se ponen los tefilin -no todos pueden, pero lo intentamos-. Hay chicos que no se ponen ni la kipá por eso es que, desde las primeras clases, les regalamos una para que la pinten, para que sientan que es de ellos desde el minuto uno y la utilicen.


Foto: Piedra Libre
Foto: Piedra Libre

¿Qué adaptaciones tiene el Sidur diseñado por ustedes?

Es un Sidur adaptado a las necesidades y capacidades del los jóvenes, con explicaciones y pictogramas. La idea es que los bnei mitzva sean parte integral de la tefilla.

Los bnei mitzvá lo reciben de regalo para que luego lo puedan seguir utilizando en sus casas, para que puedan ver y leer todas las brajot y participar en los jaguim.


Fotos: Piedra Libre



¿En cuántas ciudades tienen este programa?

En la actualidad estamos en Naharía, Haifa, en el Ezor Menashe, Tel Aviv, Kfar Saba, Holon, Hertzlia, Raanana, Beer Sheva, Ashdod, Rishon y este año comenzamos en Ramle y en Beit Berl.

Si bien al comienzo fue muy difícil, a medida que fue pasando el tiempo y en los colegios vieron los resultados y la forma en la que trabajamos, fuimos ingresando en diferentes ciudades e instituciones.



¿Cómo está formado el equipo (tzevet)?

En total somos 7 personas, de las cuáles 3 somos latinas. Nos dividimos en los colegios y si bien doy clases en 4 instituciones, coordino todo el proyecto, en los 30 establecimientos.



¿Participan en el programa chicos latinos?

Si, por supuesto.



¿Hay alguna anécdota que quieras compartir?

Una historia que me quedó marcada fue la de una abuela que llegó al templo y cuando la ví en la entrada, me di cuenta de que era una mujer ortodoxa. La abuela preguntó dónde estaba la separación entre hombres y mujeres, me vio a mí con talit y empezó a enojarse, a decirle a sus familiares “que no podía ser", etc. Su hijo/a le explicó: “Mamá, tu nieto va a hacer bar mitzva y es importante que estés”. Cuando su nieto subió a la Torá. ella quiso subir igual para estar junto a él. Al finalizar la ceremonia, cuando la felicité, me dijo: “Le agradezco mucho y esto para mí fue como la jupá (boda judía) de mi nieto porque sé que no va a poder tenerla, que no se va a casar nunca”. Entonces, este acontecimiento tiene mucho peso, porque hay que entender que además de los cumples y graduación del cole, en lo personal, a este joven es lo que lo relaciona con la religión judía ¡y eso fue muy emocionante!



¿Siguen en contacto con los bnei mitzvá, con las familias?

No seguimos mucho en relación, con muy pocas familias. Quiero aclarar que en estas instituciones los chicos estudian hasta los 21 años. Me pasó verlos luego en los pasillos y algunos que estuvieron conmigo se acuerdan mi nombre y me saludan; y otros me cantan en voz alta lo que yo les enseñé y les decía cuando los llamaba para subir a leer la torá: “Iaale iaale a bajur habarmitzva”



¿Cómo se solventa el proyecto?

La Tnua Masorti en Israel, es una fundación sin fines de lucro y recibimos donaciones tanto de Israel como del exterior. Somos reconocidos por el Ministerio de Educación como un proyecto educacional externo que entra al colegio como un programa externo, pero no recibimos ayuda de ellos.

A los padres les pedimos una donación de 400 shékels. Por supuesto el que puede y quiere dona más y si alguna familia no puede abonar, participan igual. El dinero no es una condición para que su hijo/a pueda cumplir su sueño. Los rabinos y los templos donan su tiempo y el espacio colaborando con el proyecto. Los padres deben hacerse cargo del kivud y si no pueden, muchas veces el colegio los ayuda.


Ver las ganas, el entusiasmo, el esfuerzo, la emoción, reflejados en las sonrisas de los pre adolescentes con capacidades diferentes (que nos enseñan a poder, pese a las dificultades que todos tenemos) y el apoyo, amor y orgullo de sus familiares hace que el maravilloso staff del programa se embarque junto a ellos en en esta travesía, en este hermoso desafío con un bendecido destino final: el festejo de los 12 o 13 años, asumiendo los jóvenes su judaísmo, realizando el Bar/Bat Mitzvá. “Es hermoso tener las herramientas, la capacidad y el honor de hacer realidad este día, ese momento y este sueño”, nos dice Marianella antes de despedirnos.


 

Ángeles caídos del cielo

“Tenía incertidumbre de cómo llevar a cabo la aliá a la Torá y el tekes del Bar mitzva para un niño con necesidades especiales”

Esta es la historia de Brian y su familia…

Fotos: cedidas por la entrevistada, Roxana Gamarra.



Mi familia está compuesta por mis dos hijos, Brian Titievski de 13 años, mi beba Noya Karavani que nació hace un mes y mi pareja Maor Karavani, papá de Noya. Me llamo Roxana Gamarra, tengo 39 años e hice aliá desde la provincia de Corrientes, Argentina.


Brian, mi hijo mayor estudia en el colegio “Agam” de Raanana y a través de ellos me enteré del proyecto. Primero conocí a Yehudit (la morá), después a Marianella y al final al rabino Gustavo, de la Kehilá Amitai. “Cuando me enteré del proyecto me super emocioné, recuerdo que estaba feliz”.



Roxana siempre le festejó los cumpleaños. “Desde que Brian cumplió un año, le prometí festejarle todos sus cumpleaños y así fue; ésta no iba a ser la excepción. Pero tengo que reconocer que tenía incertidumbre de cómo se iba a llevar a cabo la aliá a la Torá y el tekes del Bar mitzva para un niño con necesidades especiales. Empecé a averiguar y no encontraba nada ni nadie que respondiera a la organización de un evento como éste para un niño con necesidades especiales. Hasta que como ángeles caídos del cielo apareció toda esta gente maravillosa. Desde el minuto uno fue emotivo: desde la primera reunión hasta recibir en el grupo de WhatsApp las fotos de las clases preparatorias para la tan ansiada aliá a la Torá. Brian amaba las clases con Yehudit y todas las semanas todos los padres que participábamos del programa recibíamos fotos y el seguimiento de los bnei mitzva.

No me alcanzan las palabras para describir el maravilloso y significativo trabajo que hacen, no sé como describir lo que sentí como madre al ver a mi hijo llegar a ese día tan especial, para él, para mí y para todos los que nos acompañaban y estaban presentes. Brian estaba super emocionado, todos estábamos felices y super conmovidos hasta las lágrimas.



Lamentablemente todavía lidiamos con una sociedad a la que le cuesta aceptar lo diferente a uno y nosotros como padres, siempre lidiamos con diferentes situaciones, con miradas y situaciones discriminativas. Muchas veces son el sector olvidado de la sociedad. Tenemos esa lucha constante del día a día de sacar adelante a nuestros hijos, en todos los sentidos: protegerlos y hacerlos independientes. Pero el hecho que haya personas que piensan en nuestros hijos es algo que toca el corazón y emociona el alma.

Creo que la Tnuá Masortí y toda la gente encargada de este proyecto no sabe hasta que punto es tan grande, tan noble con todo lo que hacen: piensan en nuestros hijos, nos hacen felices y generan esas ganas de abrazarlos muy fuerte a cada uno y decirles de corazón, gracias, gracias por todo esto que es indescriptible con palabras.



Este proyecto logra año tras año hacer felices a cientos de niños y niños que llegan a la edad de bar/bat mitzva, a sus padres y familiares y nos hacen sentir que también nosotros podemos y merecemos al igual que nuestros chicos, vivir esta etapa como todos los demás.



Mi hijo vivió y se sintió tan especial el día de su Bar mitzva que nos sentimos super felices. Esta vivencia siempre va a quedar en nuestro recuerdo, en nuestra memoria y siempre en nuestros corazones y en el de nuestros niños.



Gracias por tanto amor, tanta dedicación, tanto trabajo y tanta entrega entre muchas otras cosas. Simplemente gracias, a todos, de corazón.


 


#TheMasortiMovementInIsrael-התנועה המסורתית בישראל

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